
Botella de principios del siglo XX conteniendo un líquido desconocido encontrada en el sótano de una casa antigua, caparazón de cangrejo, cuernos de cabra, título y firma tallados en linóleo, policromía y masilla epoxi. Las pequeñas botellas simulando hijos, adherentes o guardaespaldas son frascos de farmacia antiguos. Los
que tienen gordos corchos eran de mi amigo Alberto Cedrón y contienen pigmentos cerámicos. Realización: año 2000.
Autor: bb. Foto: Matías Roth.